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EL INICIO DE
LA HISTORIA
Hacía 25 años que Ángel Guimerá, el insigne poeta y
dramaturgo nacido en canarias, pero criado en el
Vendrell, había estrenado una de sus obras más
conocidas: Mar i Cel. Tal vez la historia de amores
imposibles, situada en un navío de piratas musulmanes,
se le viniera a la cabeza paseando por las entonces
tranquilas callejuelas de la marinera y señorial villa
de Sitges.
Lo cierto es que Mar i Cel además de una gran
composición literaria, sería motivo, en el transcurrir
de los años, de muchos comentarios y charlas, pero no
por sus resultados escénicos o interpretativos, sino por
los goles conseguidos, el arbitraje casero o el jugador
expulsado. El Maricel futbolístico caló más fuerte en
el espíritu de la gente local que la creación de
Guimará.
Corría el verano de 1913, veinticinco años después del
hecho teatral comentado. Sitges, plácida y tranquila,
había recibido como cada año a aquellos veraneantes y
señores de posibles que, trasladándose desde Barcelona,
tenían en la costa de Sitges su lugar de sosiego y paz
estival.
Los prohombres de la cultura, las artes y los negocios,
charlaban en los casinos y terrazas, mientras los más
jóvenes paseaban sus sonrisas y amoríos, acompañados
por la inevitable matrona, recorriendo las calles
colindantes a la Plaça de la Vila, punto final de la
reunión.
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Aquel verano de 1913, dos
jóvenes sitgetanos, los hermanos Batlle, habían
regresado a la localidad después de haber estado
estudiando todo el año en Inglaterra, tenían además
buenos resultados universitarios, el recuerdo de jóvenes
mocitas inglesas y las reglas, normas y formas de ese
deporte que causaba furor, el "Foot-ball", como
ellos decían con marcado acento para que se notase el
dominio del idioma.. En la gran ciudad de Barcelona, en
tal deporte ya había comenzado con la aparición de
futuros grandes club. Sitges podía ser también una
adelantada en estos menesteres; tal fue el entusiasmo de
los hermanos Batlle, que con el esfuerzo de amigos y
compañeros, estudiantes de Barcelona, organizan un
partido que los enfrenta a un convidado del R,C.
Deportivo Español de Barcelona. Aquel primer partido de
Foot-ball en Sitges se jugó el 7 de septiembre de 1913,
con el resultado de ocho goles a cero a favor del equipo
local. |
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Blanca Sitges, año 1915: Bosc, Cubillos, J.Ferret,
Casimiro, Inglada,
A.Ferret, Vidal Ciré, Mora, Pacios, Paretas y Junyent.
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A raíz de ese partido, la afición comenzó a hacerse
más fuerte, todo el mundo, preferentemente los más
jóvenes, empezaron a interesarse por las reglas y formas
de jugar. Las plazas y las calles de la localidad se
transformaron en improvisados campos de fútbol;
cualquier bola, amasijo de trapos o cuero que reunirá
mínimamente las características de una pelota
reglamentaría, servia para enfrentar a dos grupos de
aficionados.
Fruto de todo ello fue la aparición del primer equipo
"La Blanca Sitges". A finales de 1914, esta
fiebre deportiva había refrendado sus primeros impulsos
dando paso a una más meditada organización, creándose
por esas fechas los legendarios Clubs del
"Racing" y del "Atletic", que fueron
los grandes rivales de aquellos primeros tiempos.
Estructurados en primeros, segundos y terceros equipos el
"Racing" y el "Atletic" permitían a
todos, jóvenes y pequeños defender con pasión los
colores particulares de cada club. |
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Grupo de aficionados. Año 1927. |
Fueron años importantes, cargados de ilusión y entrega,
con la aparición de los primeros ídolos locales,
destacamos entre ellos a José Cano Rodríguez y a
Liberto Cuatrecasas, más conocido como Liberato un
portero sensacional, valiente y espectacular del cual
dicen que fue el inventor de las zamoranas, jugada que
hizo famosa el mítico Ricardo Zamora, padre, consistente
en despejar la pelota con el codo doblando el brazo.
Liberato parece ser que años antes ya utilizaba esta
técnica causando gran admiración entre los aficionados.
Buenos futbolistas de entonces (1915-1917) fueron los
hermanos Mora, Pablo García, Ventura, Junyent, Peris,
los hermanos Sabater, Ibañez, Curtada... Estos ídolos
locales del "Racing" y "Atletic",
cuando se enfrentaban entre si se reforzaban
habitualmente con jugadores de primera categoría de los
equipos de Barcelona, como fueron, Prat, Hernandez y
Cella del España industrial; Torralba, Vinyals y
Alacantará del Barcelona o Rinke del Español. |
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Instantánea de un encuentro. Año 1927
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El primer campo de juego en Sitges fue conocido como
"Campo del Matadero" donde después estuvo
situada la Piscina María Teresa. El "Racing"
jugó en el campo de "Las Bestias" ubicación
que escogió después el "Rancho Grande", y el
"Atletic" tenía como terreno de juego un campo
situado en el actual Paseo Marítimo. |
La rivalidad entre los dos equipos hacía que las tardes,
en el "Cap de la Vila", fuese el marco idóneo
para discutir con el más esperanzador animo la jugada
polémica, el acierto del delantero o la propuesta de
nuevos enfrentamientos, para determinar cual era el mejor
de los dos equipos. |
Todo esto duro hasta el 25 de diciembre de 1917. Tal vez
por el mensaje de paz de las fiestas navideñas, o por la
malvesía que se bebió en la comida de Sant Estevan, lo
cierto es que en esas fechas de determino la fusión de
los dos Clubs, apareciendo el 24 de febrero de 1918 el
C.F.Sitges, que dos años después se transformo en el
C:D:Sitgetà, nombre definitivo con el que se jugo hasta
1929, en que desapareció al venderse los terrenos en que
jugaba, para constuirse chalets. |
Tras aquellos primeros años de implantación deportiva y
de estructuras serias, llegamos al mencionado año 1920
con la aparición del C:D:Sitgetá. La afición va
aumentando, motivada por la seriedad con que se toma el
nuevo deporte, los buenos resultados conseguidos ante
potentes equipos y por la continuidad de los encuentros.
El primer embrión del C.D.Sitgetá ignaduro campo en
1918, en unos terrenos de la calle Prat de la Riba.
Jugadores y socios, así como aficionados, fuera de horas
de trabajo, construyeron el nuevo campo cerrado, vallado
con varios palcos, según dicen el mejor que tuvo la
villa de Sitges desde el origen del fútbol en la
localidad |
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Mec bravo defensa. Año 1928
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El primer presidente del C.D.Sitgetà, fue el Sr. José
Ardevol, formando Junta con los señores Julio Gandía,
Juan Hill, Luis Puighibet, Francisco Argenter, Estanislao
Carbonell, Timoteo Cano, Salvador Serra, Lulian Planas y
Fidel Cenzano.
En aquellas épocas primeras del fútbol sitgetà, las
Juntas y presidencias las formaban personas enamoradas,
sobre todo de su localidad y aficionados al nuevo deporte
que generaba pasión, discusiones y tal vez
enfrentamientos. Eran primordialmente entusiastas de una
idea que tomaba cuerpo poco a poco. Defender los colores
del C.D.Sitgetà en el terreno de juego o a través de la
directiva, transmitía la misma ilusión a dirigentes y
jugadores. Presidentes de aquellas épocas fueron, como
hemos indicado, Jose. Ardevol, al que sustituyo en 1922
Casimiro Sanahuja. En 1923 nuevo presidente el señor
Baldomero Serra que continuo hasta el 1925. En 1926 fue
elegido Augusto Jacas que presidió el club hasta 1928,
siendo presidente en 1929 Juan Capdet, año en que como
hemos dicho desapareció la entidad. En esta década,
cabe destacar algunos partidos y trofeos conquistados por
el club. La consecución de la Copa Llopart. Don Rafael
Llopart, fue presidente honorario de la entidad, hombre
de cultura amplísima y figura relevante del deporte, Don
Rafael dono una magnifica copa para que se la disputaran
entre los equipos Spartacus, Rapits, Nuria, Cornella,
Aguilas, Catalonia Barcino y Stadium.Todos los partidos
se jugaron en Sitges, ganando el preciado trofeo el
equipo de la localidad sin perder un solo partido. Don
Rafael Llopart entregó satisfecho el trofeo al vencedor;
poco tiempo después, el patricio sitgetà llego a
presidente del F.C.Barcelona. |
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Equipo de A.C.Sitges. 10 de febrero de 1935 |
Las discusiones y polémicas futbolísticas, no eran solo
propias de Sitges. En los ciuculos futbolísticos de Reus
y Tarragona las aguas no estaban muy tranquilas. Así
como la música amansa las fieras, el deporte relaja las
tensiones. Eso debió pensar el presidente del Gimnastic
de Tarragona y organizo un campeonato con un valiosisimo
trofeo; Trofeu Germanor", que tenían que disputarse
los equipos de Vilafranca, Sitges, Valls, Villanueva y
Tarragona. Dicho torneo se presento en la temporada
1923-1924, y se jugaría, según las reglas, durante
cinco años consecutivos. El primer año, el triunfo
correspondió al C.S.Sitgetà, único equipo que puede
vanagloriarse de haberlo obtenido, ya que no se sabe
porque motivos, el trofeo no se disputó en los cuatro
años siguientes como marcaban las normas. El Trofeu
Grenamor, está depositado actualmente en las
dependencias de la Casa de la Vila, siendo una de las
joyas más apreciadas por su significación deportiva. |
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El equipo posando para la prensa. Año 1927
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Apuntábamos que fueron años entrañables para el asentamiento del fútbol
en Sitges. La localidad tenia entonces unos 5.000 habitantes, todos se
conocían, y la familiaridad y armonía facilitaba el que todos
participaran en un logro común: hacer del “C.D.
Sitgetà” un gran equipo. La entrada al campo Prat de la Riba
costaba, en el año 1925, 0´25
céntimos. Buenos céntimos si se podían ver a los Mellado,
Miret, Josep Arnán o Sebastià Vidal o a los hermanos Dionisio
y Maximino Aparicio. El
último partido que jugó el “C.D.
Sitgetà” en el campo de la calle Prat de la Riba fue el 29 de
septiembre de 1929, se avecinaban tiempos difíciles para la economía
del equipo, ya que el propietario de los terrenos los vendía para la
construcción de chalets, buena inversión por entonces.
Se
jugaba el torneo “Casa Llanas”,
que ganó posteriormente
el Reus Deportivo. Contra este equipo se enfrentaba aquel día el “C.D. Sitgetà”. Resultado, un abultado 11 a 0 a favor de nuestro
equipo. Jugaron aquel histórico encuentro: Zambrana, Guallart,
Mellado, Máximo Aparicio, Tamarit, Pellicer, Abdón Vidal, Dionisio
Aparicio, Arnán, Miret y Hoyos. Marcaron los goles: D. Aparicio (6),
Vidal (2), Arnán (2) y Miret (1). Fue el fin florioso de una tarde
triste. Aquel dia 29 de septiembre de 1929, el “C.D.
Sitgetà” desaparecía dejando a Sitges sin fútbol.
El
tiempo languidecía, la juventud de alguna forma participaba en los
abatares deportivos, las discusiones futbolísticas tenían que ser en
torno a los resultados de los equipos grandes: el Barcelona y Español. La sociedad catalana estaba inmersa en plena República
y los mayores del lugar ponían más acento en las noticias políticas.
De todos modos, y pese a este sombrío panorama, de nuevo un grupo
entusiasta de jóvenes sitgetans intenta traer la emoción del fútbol.
A principios de 1931 toman por real
decreto un terreno abandonado que estaba situado en el final de la
Ribera, chanflán del Paseo Marítimo con la Avenida de Sofía. En
medio de este campo existía una higuera que los jóvenes arrancaron
sin más contemplaciones. Después de adecentar el campo de piedras y
hierbas, los intrépidos aficionados se dieron cuenta de que les
faltaban las porterias. Sitges vivía por entonces una de las primeras
fiebres de construcción. Una noche, los más decididos muchachos de
aquel grupo “visitaron”
unas obras, donde se construía el Gran Hotel Terramar, unos tablones
menos no tenía por qué notarse.... Tras un rápido viaje a Can
Camps, o sea la carpintería Ferret, milagrosamente surgió limpio
como una patena y con sus porterías reglamentarias, el campo de la
Ribera.

En
este “estadio” se jugó el primer partido el 7 de junio de 1931,
en él se enfrentaron el C.F.
Sitges y el Vallcarca. El partido lo ganó el equipo de casa por 9
goles a 2, el héroe del encuentro fue Mateo
Pacios que transformó 4 tantos.
De
nuevo la fiebre del fútbol tomaba cuerpo en Sitges. La mayoría de
los jugadores eran jóvenes nacidos en la la localidad, menos Borderías,
Palomino o Vidal que eran valencianos. Como el campo de la Ribera
no tenía ningún tipo de instalación, en lo que se refiere a
vestuario y duchas, los jugadores se cambiaban en la horchatería
“La Valenciana”, frente del campo y en lo que actualmente es el
“Pic-Nic”. Al ser un campo totalmente abierto, los días de
partido se pasaba la bandeja entre los aficionados, tratando de
recaudar algunas pesetillas para, como mínimo, pagarles el bocadillo
y el refresco a los jugadores. Aquellos pioneros del fútbol sitgetà
fueron verdaderos deportistas, que jamás cobraron una peseta por
defender los colores de la entidad.
Algunos
de ellos militaban en equipos de mayor categoría, que en ocasiones
jugaban por la mañana con el C.F. Sitges y por la tarde, con sus
equipos semi-profesionales.
Esta
nueva época del fútbol local, que podemos encuadrar hasta el año
1946, tuvo en sus directivos unos hombres que trabajaron en las Juntas
para conseguir unas estructuras deportivas acordes con las
circunstancias, entre otros el presiente Julio Cubillos, el prócer
Gumersindo Viñola, Manuel Ferrer Hill, Mariano Franco o Magí Planas.
Todo
era entusiasmo y ganas de jugar. Antiguos jugadores del C.D. Sitgetà
se unieron a los jóvenes del nuevo C.F. Sitges, pero la época de los
milagros ya había pasado. Pese al interés de todos, la profunda
crisis económica hizo que de nuevo en 1933 casi desaparece este
deporte en Sitges, todo y que precisamente en ese mismo año el C. F.
Sitges participó por vez primera en el campeonato amateur de Cataluña.
Durante
esos años, y a pesar de tantas dificultades, se fueron formando
nuevos equipos, que de alguna manera animaron el ambiente futbolístico
local. Entre ellos recordaremos a la Peña
Oriente, el Club Maricel
o la simpática Peña Coca-Cola,
equipo este que festejaba espectacularmente sus contados triunfos.
Si
el panorama futbolístico no era muy alentador, ¿ qué hemos de decir
de la situación social y política del país en general ?. Todos
recordamos lamentablemente aquel fatídico período de 1936 a 1939,
muchos jóvenes sitgetanos perdieron la vida en aquella contienda,
futbolistas en la flor de la vida no volvieron a patear un balón, ni
a disfrutar de las charlas y discusiones de sus jugadas. Podríamos
recordar a más de uno, pero en su homenaje citemos a Tomás Solé,
llamado cariñosamente “Tomaset”,
gran jugador, excelente persona y extraodinario billarista.
Tras
el obligado paréntesis de la “incivil” se abrió un lapsus, no sólo
en el fútbol, sino en todo el devenir de la población. Eran tiempos
para pocas distracciones, el dinero escaseaba y faltaban horas para
poder trabajar y aportar alguna peseta a la precaria economía casera.
Pero es en estos momentos difíciles cuando la afición y el espíritu
de las personas se supera, consiguiendo los logros más inpensados.
El
campo de la Ribera estaba hecho una calamidad, el batallón de
prisioneros de guerra vascos se encargó de adecentarlo renaciendo la
afición al deporte del balón. El 25 de junio se reinagura el estadio
con un encuentro que enfrenta a los jugadores locales, contra una
“selección” de los prisioneros vascos, el resultado final fue de
empate a 3 goles, marcando por los locales, Batista (2) y Manuel
Ferrer (1).
Y
a pesar que “la
voluntad mueve montañas”, el hambre y las necesidades obligan a
prescindir de juegos y caprichos. Aquello no funcionaba, recordemos
que en 1939 sólo se jugaron cinco partidos, ocho en 1940 y en los años
1941-1942 los correspondientes a la Fiesta Mayor, dos partidos en 1943
y cinco en 1944, un pobre balance para una afición que tardaba en
reponerse.
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Fotografia: Última
plantilla del C.F. Sitges. Año 1943
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Poco
a poco las cosas se van arreglando. Llegamos al año 1945 y Don Manuel
Montaner Soler y Don Francisco Porta Fololl, delegados de la Cruz Roja
en Sitges, deciden formar un nuevo club. Se nombra Junta Directiva,
proponiéndose al mítico exjugador del Sitgetà Joaquín Banqué el
cargo de entrenador, se compra indumentaria nueva y se anima a los
jugadores veteranos como Ramón
Capdevila, Antonio Micó, Gregorio Valera, Francisco Alarcón o Manuel
Ferrer a jugar con los jóvenes del lugar, entre los que
destacaremos a Capdet, Esteve
Ferrer, Jorge Carbonell, Pedro Curtiada, Josep Pla, Juan o Pablo
Garcia, reforzados con algunos muchachos de Vallcarca como Pelegrí,
Florencio o Adell, que junto al veteranísimo Alejandro Arnán de 33 años, disputan trece encuentros. Parece que
la cosa puede marchar, pero al cabo de unos meses cunde el desánimo y
el equipo de la Cruz Roja termina por desaparecer.
De
cualquier modo, este es un perídodo importantísimo para la historia
del fútbol sitgetà, ya que mientras se producen estos hechos, dos
veteranos jugadores del C.D. Sitgetà, Jaume
Fontfria y Juan Mellado,
están formando un equipo de juveniles. Chicos que luego despuntarán
a gran altura, recordemos a los entrañables Archilla,
Copeiro, Bailo, Lucas, Miret, Gallego, Perico, Lopet, etc.
Formándose
la primera Junta Directiva, presidida por Manuel Montaner Soler,
inscribiéndose el equipo con el nombre de C.D. Sitges en la Federación Catalana de Fútbol, dentro del
Campeonato de Cataluña de Aficionados. El club contaba por aquel
entonces con 250 socios.
A
la sombra de este equipo, y a los pocos meses una nueva entidad toma
cuerpo, se trata del Maricel
Atlétic Club formado por jugadores como Rosell,
Antonio Mora, Tomeu Carbonell, Morando, Chacón, Paretas o Niubó. Figurando
los dos equipos en el Campeonato de Aficionados.
El
primer encuentro de este Campeonato se jugó el 3 de febrero de 1946
en el campo de la Ribera. Se recaudaron 1.600 pesetas, todo un récord,
en concepto de entradas y alquiler de sillas. Ganó el C.D. Sitges por
4 a 2. En el partido de vuelta el ganador fue el mismo equipo por 3 a
2.
Lo
curioso del caso es que el C.D. Sitges jugaba con sólo cuatro
jugadores de casa, los restantes eran de fuera de la localidad,
mientras que el Maricel A.C. jugaban con cinco jugadores locales y
seis de Villanueva.
El
campeonato de Aficionados lo ganó el Prat con 16 puntos, quedando el
Sitges en tercer lugar con 13 puntos, terminando el Maricel con 6
puntos.
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LA
FUERZA DE LA UNIÓN |
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Escritos acuerdo de fusión : marzo 1946
En
el año 1946, dos hechos marcan la historia del fútbol en Sitges. Por
un lado, la rivalidad de los equipos de la Villa refuerzan el interés
y la pasión por este deporte, que en esta ocasión parece que
definitivamente se ha asentado. Pero también es cierto que, como
antes hemos relatado, los equipos los forman muchos jugadores
procedentes de otras localidades, cerrando el paso a las jóvenes
promesas del pueblo y creando algún que otro problema de tesorería a
las arcas de ambos clubs. Ya que por lo menos a los jugadores
forasteros se les tenía que pagar los desplazamientos, mínima e
indispensable condición, totalmente justificada. Por todo ello y con
muy buen criterio por parte de todos, directivos, jugadores y
aficionados en general, se produjo en marzo de 1946 la fusión de los
dos equipos. Tal y como queda reflejado en los documentos históricos
arriba plasmados.
Se
formó una Junta Directiva amplia y equilibrada, presidida por D.
Manuel Montaner Soler, además de una junta Deportiva emcabezada por
D. Juan Mellado Serra. Había nacido, para alegría de todos, la UNIÓN
DEPORTIVA SITGES, garantizando el futuro del fútbol en la población
de Sitges hasta nuestros días. |
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Fotografía:
“El resultado de la unión. Primer equipo de la U.D. Sitges. Año
1946
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Para
rodar el nuevo equipo se jugó algunos partidos en diversos torneos
locales. En su primer partido, que se jugó en Sitges, se enfrentó
contra el equipo de Roger de Flor de Barcelona, con victoria local por
5 a 2. También quedó campeón del torneo “Balón Nacional”, organizado por una firma comercial de
fabricación de balones.
Pese
a que una de las razones de la fusión fue que la mayoría de
jugadores habían de ser sitgetanos, en la realidad esto no se producía,
llegando en ocasiones a ser el recordado R.
Capdevila el único representante local en el primer equipo.
Otro
hecho memorable de aquel año de 1946, fue la inauguración, el 25 de
agosto, del Estadio Municipal de Aiguadolç. Esta obra fue impulsada
gracias al interés del que fuera alcalde de Sitges, D. Felipe
Font Soler. Para festejar dicho acontecimiento, se organizó un
torneo en el cual participaron los equipos de la ciudades de
Vilafranca, Vilanova i Sitges. Este triangular en lo que actualmente
se denomina “3 x 1”, con encuentros de 60 minutos de duración
cada uno; disputándose “Trofeo Ayuntamiento”, que lo ganó el
equipo de Vilanova.
El
primer gol que se marcó en el estadio, lo consiguió, de penalty, Ramón
Capdevila. La alineación de la U.d. Sitges fue: Lucena, Pelegrí,
Estapé, Picoret, Goni, Alarcón (Senausia), Marlés, Martí, Alonso,
Jiménez (Cercós) y Capdevila. Sin duda fue una tarde inolvidable,
podría decirse que el todo Sitges se desplazó hasta el nuevo campo,
calculándose en unas 4.500 personas las que llenaron sus
instalaciones, dejando en taquilla alrededor de 16.000 pesetas. A las
5 de la tarde, el rector de la Parróquia, Mossén Ramón Guadayol, bendijo tanto el terreno de juego como la
bandera del Club, en un acto en el que fue madrina la señorita Maria
Dolores Garcia-Munté López. Después de los actos inaugurales, y
tras la celebración el partido correspondiente a la final, la madrina
obsequió en la Sociedad “El Retiro” a directivos y jugadores con
una copa de champagne, cerrándose así los actos de un día glorioso,
no sólo para el Club, sino para el deporte sitgetà en general. |
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Fotografia:
“Vista del llenazo en la inauguración del Estadio Municipal de
Aiguadolç”.
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Con el equipo consolidado, la U.D.
Sitges inicia en 1947 su nueva andadura futbolística tomando
parte en la Copa Catalana, el Sitges
derrota al potente equipo de La
España Industrial, filial entonces del F.C. Barcelona, por 1-2 y
2-0.
En
la década comprendida entre 1947 a 1957, y cercanos ya
los años sesenta, el fútbol de Sitges se mueve entre categorías
de Aficionados, Segunda y Primera Regional, quedando siempre en esa
zona intermedia hacia atrás, lo que hace de la U.D. Sitges un equipo
ascensor, propiciado también por los cambios que se producen en las
distintas categorías por la Federación Catalana. Son los años en
los que destacan jugadores como Archilla,
Lucas, Miret, Franco, Cano, Wilson, Vidal o López, destacando como
goleador Oliva. Siendo sus principales rivales los equipos de Ulldecona, Joventud
de Molins de Rey, El Vendrell, Vilanova o el Reddis de Reus. Por esos
años aparece la figura querida y recordada figura de D. Federico Montornés Pino, que en la temporada 1951-52 es elegido
Presidente del Club. Sin duda un entrañable sitgetà que vivió el fútbol
con pasión y cariño. |
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Fotografia: Federico
Montornés al frente del quipo. Año 1.955
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En los albores de los años sesenta, concretamente el 1.959, la U.D.
Sitges, quedando en 19º. Lugar con 34 puntos, desciende a la categoría
de Aficionados, siendo
Presidente el señor Gregorio
Hill.
En
la temporada 1.961-62, bajo el mandato de D. Manuel Montané y tras
una excelente campaña, se consigue el ascenso a Primera Regional. El
equipo se mantiene en esta categoría aunque con más problemas de los
deseados; problemas que se radicalizan en 1.964 con el descenso del
equipo de nuevo a Segunda Regional. Así, jugando el equipo en categoría
inferior, las excursiones para acompañar el equipo en sus
desplazamientos se producen de forma masiva. Como anécdota, apuntan
que siendo Presidente el señor D. Josep
Raventós, éste tenía un acuerdo con la RENFE que le
proporcionaba cada domingo un tren compuesto de máquina y dos vagones
para el uso de los aficionados del Sitges de forma gratuita.
Imaginemos el ambiente de bocadillos y gaseosa. Fue una de las mejores
épocas para el socio, pese a la precaria clasificación deportiva.
A
mediados de los sesenta, poco a poco, se produce un pulso
clasificatorio entre el Sitges, El Vendrell y el Sallent. En partido
clave, el 28 de junio de 1965, el Sitges se enfrentó al Rubí. Se
gana por 5 a 2, marcando por el Sitges Saludas, Capdet, Wilson, Porta
y Rafa. La U.D. Sitges retorna con todos los honores a la Primera
Regional, redondeándose este brillante año con la conquista de la Copa Catalana al
vencer al Blanes por 4 a 1.
En
el transcurso de este período de consolidación, nuestro fútbol se
enfrenta a importantes cambios de la Federación Catalana, que bajo
las directrices de la Española restructura las diferentes categorías,
con la finalidad de dar más consistencia y calidad a las mismas,
dando entrada a gran cantidad de clubs de reciente federación. Por
este motivo, en la temporada 1967-68, al haber quedado clasificada la
U.D. Sitges entre los diez primeros equipos, pasa
automáticamente a la recién creada categoría Preferente.
En
la temporada 1971-72, siendo Presidente D. Francisco
Moreno Giménez y militando el equipo en Primera Regional, la U.D. Sitges celebra sus “Bodas
de Plata”. Para tal efemérides se organiza un torneo en el
que participan los equipos de las ciudades de Vilafranca y Calella,
una Selección Catalana y los juveniles de Catalonia, celebrándose
con una cena de homenaje al primer Presidente de la entidad y motor de
la unificación del fútbol sitgetà, D. Manuel Montané Soler, clausurándose de esta manera los actos de
celebración.

Fotografia:
equipo año
1971 – 25º. Aniversario
La
historia de la U.D. Sitges parece que venga marcada de década en década,
sí 1968 marca su punto álgido al jugarse en la Preferente, diez años
de transición nos conducen a la temporada 1978-79 en la que se
desciende de nuevo a la segunda Regional.
Durante
estos diez años varios presidentes encabezaron las diferentes juntas,
recordemos a los señores Ramón
Almirall, Ramiro Contreras, Fancisco Moreno, Ángel Gallardo y
de forma accidental a Joaquin Pérez
que presidió una Comisión Gestora al dimitir D. Francisco Moreno y
su junta directiva.
Son
años complicados con gran dificultad para mantener las categorías.
Al inicio de la década de los ochenta y militando en Segunda
Regional, se inicia una época de cambios a nivel directivo, siendo
nombrado Presidente a D. José
Ruiz Gázquez, que ocupará este cargo hasta enero del 1988,
siendo relevado por D. Narciso
Pardo Pernas. En ese período se vuelve a fomentar la política de
cantera, con proyección de jóvenes valores que forman parte del
primer equipo, rentabilizándose al mismo tiempo la maltrecha economía
de la entidad, sensibilizando así al aficionado y procurando una
mayor y mejor defensa de los colores del club.
Podemos
contemplar dos aspectos que marcan el buen momento que culmina en la
temporada 1991-92 con el regreso a la Primera Regional. Por un lado
está la creación en
1964 de la Escuela de Fútbol de la Blanca Subur, y por otro lado, la unificación de criterios de todos
los equipos de la localidad para un éxito común. Como es el caso del
C.F. Suburense que desde
hace dos temporadas se convirtió de facto
en filial de la U.D.
Sitges, sin perder su identidad como club, pero fogueando a jugadores
que iniciándose en la Blanca Subur su meta es la U.D. Sitges.
Con
este casi perfecto engranaje se ha conseguido que el primer equipo esté
nutrido totalmente por jugadores locales, al tiempo que pueden llegar
a exportarse otros a equipos de categorías superiores.
Pero
no siempre el balón rueda en la dirección deseada y la situación
vuelve a torcerse con el descenso inmediato de categoría. En la
temporada 1995-96 el equipo está de nuevo en primera regional.
És en este 1996, año en que se celebra el cinquentenario
del club, bajo la presidencia de D. Francisco
Moreno, con la celebración de diferentes actos conmemorativos,
participando en la organización diversos exdirectivos y exjugadores
que desean sumarse al evento.

Fotografia:
equipo año 1996. 50º. Aniversario
Entonces
parece que todo va a dar un vuelco radical: Asume la presidencia D. Isidro
Cunill Sanz con un ambiciosos y macro-proyecto de llevar a la U.E.Sitges
a las cotas más altas. Contando además el club con un equipo
juvenil, un sub-21 i uno femenino.
En
la temporada 1997-1998 se ficha un entrenador de gran prestigio dentro
futbol catalán, Jaume Creixell, que asume la responsabilidad técnica con la misión
de llevar al equipo a la tercera división en cuatro temporadas. Se
forma una plantilla de campanillas, con algunos jugadores procedentes
de categorías superiores y se arrasa en el campeonato con un récord
que supera los 100 goles
marcados, dejando el segundo clasificado a 18
puntos y logrando el soñado ascenso a Preferente
varias jornadas antes de finalizar el campeonato. Aquella temporada fué
“de cine”, contemplando Aiguadolç un verdadero espectáculo
futbolístico que atraía a toda una afición encandilada que llenava
el campo domingo tras domingo. Aquel equipo titular està en la mente
de todos: Sadurní, Robert, Gonzàlvez,
Enrique, Coke, Marian, Canals, Martín, Francisco, Baena y Endrino. Una
campaña de la que se hacían eco contínuamente los medios de
comunicación deportivos del país “a
toda página”.
Fotografia:
plantilla temporada 1997-98
A
la temporada siguiente se reforzó el equipo con jugadores de gran
relieve: Bernardo, Naranjo, Andrés, Fuentes.
Pero los resultados iniciales se torcieron y también la
estabilidad económica que no era tan solvente como parecía. Surge el
nerviosismo, el descontento y el ambiente se enrarece, a finales de
1998 dimite el técnico, algunos jugadores deciden marcharse y
sobreviene un caos fianciero y deportivo que conlleva la dimisión de
Isidro Cunill, aquejado de una enfermadad, como presidente, dejando un
importante endeudamiento y al club en situación de quiebra total
abocado al borde de la desaparición. La junta directiva cierra filas
y con un gran esfuerzo sobrehumano consigue salvar la categoría de
forma brillante, pero no puede soportar el peso de un alto presupuesto
sin recursos financieros para la temporada siguiente y asume descender
a la Primera Regional en la temporada 1999-2000 con el objeto de
replantearse un nuevo proyecto modesto, con una política de restricción
total y con jugadores de “casa”, adecuado a las posibilidades
reales de la entidad. Una decisión que es entendida y respaldada
por la masa social, la opinión pública y la prensa local.
En
julio del 2000 la Asamblea General de socios confirma la nueva junta,
bajo la presidencia de D. Juan
Cruz Salanueva con la confianza de llevar adelante un
restructurado y sensato proyecto para la temporada 2000-2001, en la
que que se consigue un
dignísimo 5º lugar, con Vicenç
Riambau, un técnico sitgetà de reconocido prestigio y que ya fue
el artífice del ascenso del club en la temporada 1991-92.
Asimismo
con una infatigable labor poco a poco la Junta Directiva consigue
estabilizar la economía de la entidad, iniciando una nueva etapa con
el firme objetivo de contar, sin ir más allá,
con los recursos generados por la propia actividad natural del
club. Creando un proyecto deportivo para el futuro acorde con este
presupuesto.
Vicenç
Riambau renueva para la temporada 2001-2202 y con él la mayor parte
de la plantilla que, con algunos retoques adecuados, aspira con
humildad y un trabajo serio y firme a mejorar la campaña anterior.

La
actual Junta Directiva es consciente de la posibilidades reales de la
entidad y en función de ellas se actuará, tomando como enseñanza
situaciones de antaño para evitar, con esa experiencia, etapas de
frustación. Se intenta, paso a paso y dentro de unos parámetros económicos
coerentes y objetivos, mejorar
la posición deportiva para el futuro, tal como el club y la población
merece por su historia y su prestigio. |
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