Data  29/07/08.

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HISTORIA DEL CLUB


EL INICIO DE LA HISTORIA

Hacía 25 años que Ángel Guimerá, el insigne poeta y dramaturgo nacido en canarias, pero criado en el Vendrell, había estrenado una de sus obras más conocidas: Mar i Cel. Tal vez la historia de amores imposibles, situada en un navío de piratas musulmanes, se le viniera a la cabeza paseando por las entonces tranquilas callejuelas de la marinera y señorial villa de Sitges.
Lo cierto es que Mar i Cel además de una gran composición literaria, sería motivo, en el transcurrir de los años, de muchos comentarios y charlas, pero no por sus resultados escénicos o interpretativos, sino por los goles conseguidos, el arbitraje casero o el jugador expulsado. El Maricel futbolístico caló más fuerte en el espíritu de la gente local que la creación de Guimará.
Corría el verano de 1913, veinticinco años después del hecho teatral comentado. Sitges, plácida y tranquila, había recibido como cada año a aquellos veraneantes y señores de posibles que, trasladándose desde Barcelona, tenían en la costa de Sitges su lugar de sosiego y paz estival.
Los prohombres de la cultura, las artes y los negocios, charlaban en los casinos y terrazas, mientras los más jóvenes paseaban sus sonrisas y amoríos, acompañados por la inevitable matrona, recorriendo las calles colindantes a la Plaça de la Vila, punto final de la reunión.

 

Aquel verano de 1913, dos jóvenes sitgetanos, los hermanos Batlle, habían regresado a la localidad después de haber estado estudiando todo el año en Inglaterra, tenían además buenos resultados universitarios, el recuerdo de jóvenes mocitas inglesas y las reglas, normas y formas de ese deporte que causaba furor, el "Foot-ball", como ellos decían con marcado acento para que se notase el dominio del idioma.. En la gran ciudad de Barcelona, en tal deporte ya había comenzado con la aparición de futuros grandes club. Sitges podía ser también una adelantada en estos menesteres; tal fue el entusiasmo de los hermanos Batlle, que con el esfuerzo de amigos y compañeros, estudiantes de Barcelona, organizan un partido que los enfrenta a un convidado del R,C. Deportivo Español de Barcelona. Aquel primer partido de Foot-ball en Sitges se jugó el 7 de septiembre de 1913, con el resultado de ocho goles a cero a favor del equipo local.


 
Blanca Sitges, año 1915: Bosc, Cubillos, J.Ferret, Casimiro, Inglada,
A.Ferret, Vidal Ciré, Mora, Pacios, Paretas y Junyent.


A raíz de ese partido, la afición comenzó a hacerse más fuerte, todo el mundo, preferentemente los más jóvenes, empezaron a interesarse por las reglas y formas de jugar. Las plazas y las calles de la localidad se transformaron en improvisados campos de fútbol; cualquier bola, amasijo de trapos o cuero que reunirá mínimamente las características de una pelota reglamentaría, servia para enfrentar a dos grupos de aficionados.
Fruto de todo ello fue la aparición del primer equipo "La Blanca Sitges". A finales de 1914, esta fiebre deportiva había refrendado sus primeros impulsos dando paso a una más meditada organización, creándose por esas fechas los legendarios Clubs del "Racing" y del "Atletic", que fueron los grandes rivales de aquellos primeros tiempos. Estructurados en primeros, segundos y terceros equipos el "Racing" y el "Atletic" permitían a todos, jóvenes y pequeños defender con pasión los colores particulares de cada club.
 


Grupo de aficionados. Año 1927.


Fueron años importantes, cargados de ilusión y entrega, con la aparición de los primeros ídolos locales, destacamos entre ellos a José Cano Rodríguez y a Liberto Cuatrecasas, más conocido como Liberato un portero sensacional, valiente y espectacular del cual dicen que fue el inventor de las zamoranas, jugada que hizo famosa el mítico Ricardo Zamora, padre, consistente en despejar la pelota con el codo doblando el brazo. Liberato parece ser que años antes ya utilizaba esta técnica causando gran admiración entre los aficionados. Buenos futbolistas de entonces (1915-1917) fueron los hermanos Mora, Pablo García, Ventura, Junyent, Peris, los hermanos Sabater, Ibañez, Curtada... Estos ídolos locales del "Racing" y "Atletic", cuando se enfrentaban entre si se reforzaban habitualmente con jugadores de primera categoría de los equipos de Barcelona, como fueron, Prat, Hernandez y Cella del España industrial; Torralba, Vinyals y Alacantará del Barcelona o Rinke del Español.



Instantánea de un encuentro. Año 1927


El primer campo de juego en Sitges fue conocido como "Campo del Matadero" donde después estuvo situada la Piscina María Teresa. El "Racing" jugó en el campo de "Las Bestias" ubicación que escogió después el "Rancho Grande", y el "Atletic" tenía como terreno de juego un campo situado en el actual Paseo Marítimo.

La rivalidad entre los dos equipos hacía que las tardes, en el "Cap de la Vila", fuese el marco idóneo para discutir con el más esperanzador animo la jugada polémica, el acierto del delantero o la propuesta de nuevos enfrentamientos, para determinar cual era el mejor de los dos equipos.

Todo esto duro hasta el 25 de diciembre de 1917. Tal vez por el mensaje de paz de las fiestas navideñas, o por la malvesía que se bebió en la comida de Sant Estevan, lo cierto es que en esas fechas de determino la fusión de los dos Clubs, apareciendo el 24 de febrero de 1918 el C.F.Sitges, que dos años después se transformo en el C:D:Sitgetà, nombre definitivo con el que se jugo hasta 1929, en que desapareció al venderse los terrenos en que jugaba, para constuirse chalets.

Tras aquellos primeros años de implantación deportiva y de estructuras serias, llegamos al mencionado año 1920 con la aparición del C:D:Sitgetá. La afición va aumentando, motivada por la seriedad con que se toma el nuevo deporte, los buenos resultados conseguidos ante potentes equipos y por la continuidad de los encuentros.
El primer embrión del C.D.Sitgetá ignaduro campo en 1918, en unos terrenos de la calle Prat de la Riba. Jugadores y socios, así como aficionados, fuera de horas de trabajo, construyeron el nuevo campo cerrado, vallado con varios palcos, según dicen el mejor que tuvo la villa de Sitges desde el origen del fútbol en la localidad



Mec bravo defensa. Año 1928


El primer presidente del C.D.Sitgetà, fue el Sr. José Ardevol, formando Junta con los señores Julio Gandía, Juan Hill, Luis Puighibet, Francisco Argenter, Estanislao Carbonell, Timoteo Cano, Salvador Serra, Lulian Planas y Fidel Cenzano.
En aquellas épocas primeras del fútbol sitgetà, las Juntas y presidencias las formaban personas enamoradas, sobre todo de su localidad y aficionados al nuevo deporte que generaba pasión, discusiones y tal vez enfrentamientos. Eran primordialmente entusiastas de una idea que tomaba cuerpo poco a poco. Defender los colores del C.D.Sitgetà en el terreno de juego o a través de la directiva, transmitía la misma ilusión a dirigentes y jugadores. Presidentes de aquellas épocas fueron, como hemos indicado, Jose. Ardevol, al que sustituyo en 1922 Casimiro Sanahuja. En 1923 nuevo presidente el señor Baldomero Serra que continuo hasta el 1925. En 1926 fue elegido Augusto Jacas que presidió el club hasta 1928, siendo presidente en 1929 Juan Capdet, año en que como hemos dicho desapareció la entidad. En esta década, cabe destacar algunos partidos y trofeos conquistados por el club. La consecución de la Copa Llopart. Don Rafael Llopart, fue presidente honorario de la entidad, hombre de cultura amplísima y figura relevante del deporte, Don Rafael dono una magnifica copa para que se la disputaran entre los equipos Spartacus, Rapits, Nuria, Cornella, Aguilas, Catalonia Barcino y Stadium.Todos los partidos se jugaron en Sitges, ganando el preciado trofeo el equipo de la localidad sin perder un solo partido. Don Rafael Llopart entregó satisfecho el trofeo al vencedor; poco tiempo después, el patricio sitgetà llego a presidente del F.C.Barcelona.
 


Equipo de A.C.Sitges. 10 de febrero de 1935


Las discusiones y polémicas futbolísticas, no eran solo propias de Sitges. En los ciuculos futbolísticos de Reus y Tarragona las aguas no estaban muy tranquilas. Así como la música amansa las fieras, el deporte relaja las tensiones. Eso debió pensar el presidente del Gimnastic de Tarragona y organizo un campeonato con un valiosisimo trofeo; Trofeu Germanor", que tenían que disputarse los equipos de Vilafranca, Sitges, Valls, Villanueva y Tarragona. Dicho torneo se presento en la temporada 1923-1924, y se jugaría, según las reglas, durante cinco años consecutivos. El primer año, el triunfo correspondió al C.S.Sitgetà, único equipo que puede vanagloriarse de haberlo obtenido, ya que no se sabe porque motivos, el trofeo no se disputó en los cuatro años siguientes como marcaban las normas. El Trofeu Grenamor, está depositado actualmente en las dependencias de la Casa de la Vila, siendo una de las joyas más apreciadas por su significación deportiva.



El equipo posando para la prensa. Año 1927


Apuntábamos que fueron años entrañables para el asentamiento del fútbol en Sitges. La localidad tenia entonces unos 5.000 habitantes, todos se conocían, y la familiaridad y armonía facilitaba el que todos participaran en un logro común: hacer del “C.D. Sitgetà” un gran equipo. La entrada al campo Prat de la Riba costaba, en el año 1925, 0´25 céntimos. Buenos céntimos si se podían ver a los Mellado, Miret, Josep Arnán o Sebastià Vidal o a los hermanos Dionisio y Maximino Aparicio. El último partido que jugó el “C.D. Sitgetà” en el campo de la calle Prat de la Riba fue el 29 de septiembre de 1929, se avecinaban tiempos difíciles para la economía del equipo, ya que el propietario de los terrenos los vendía para la construcción de chalets, buena inversión por entonces.

Se jugaba el torneo “Casa Llanas”, que ganó  posteriormente el Reus Deportivo. Contra este equipo se enfrentaba aquel día el “C.D. Sitgetà”. Resultado, un abultado 11 a 0 a favor de nuestro equipo. Jugaron aquel histórico encuentro: Zambrana, Guallart, Mellado, Máximo Aparicio, Tamarit, Pellicer, Abdón Vidal, Dionisio Aparicio, Arnán, Miret y Hoyos. Marcaron los goles: D. Aparicio (6), Vidal (2), Arnán (2) y Miret (1). Fue el fin florioso de una tarde triste. Aquel dia 29 de septiembre de 1929, el “C.D. Sitgetà” desaparecía dejando a Sitges sin fútbol. 

El tiempo languidecía, la juventud de alguna forma participaba en los abatares deportivos, las discusiones futbolísticas tenían que ser en torno a los resultados de los equipos grandes: el Barcelona y  Español. La sociedad catalana estaba inmersa en plena República y los mayores del lugar ponían más acento en las noticias políticas. De todos modos, y pese a este sombrío panorama, de nuevo un grupo entusiasta de jóvenes sitgetans intenta traer la emoción del fútbol. A principios de 1931 toman por real decreto un terreno abandonado que estaba situado en el final de la Ribera, chanflán del Paseo Marítimo con la Avenida de Sofía. En medio de este campo existía una higuera que los jóvenes arrancaron sin más contemplaciones. Después de adecentar el campo de piedras y hierbas, los intrépidos aficionados se dieron cuenta de que les faltaban las porterias. Sitges vivía por entonces una de las primeras fiebres de construcción. Una noche, los más decididos muchachos de aquel grupo “visitaron” unas obras, donde se construía el Gran Hotel Terramar, unos tablones menos no tenía por qué notarse.... Tras un rápido viaje a Can Camps, o sea la carpintería Ferret, milagrosamente surgió limpio como una patena y con sus porterías reglamentarias, el campo de la Ribera.

En este “estadio” se jugó el primer partido el 7 de junio de 1931, en él se enfrentaron el C.F. Sitges y el Vallcarca. El partido lo ganó el equipo de casa por 9 goles a 2, el héroe del encuentro fue Mateo Pacios que transformó 4 tantos.

 De nuevo la fiebre del fútbol tomaba cuerpo en Sitges. La mayoría de los jugadores eran jóvenes nacidos en la la localidad, menos Borderías, Palomino o Vidal que eran valencianos. Como el campo de la Ribera no tenía ningún tipo de instalación, en lo que se refiere a vestuario y duchas, los jugadores se cambiaban en la horchatería “La Valenciana”, frente del campo y en lo que actualmente es el “Pic-Nic”. Al ser un campo totalmente abierto, los días de partido se pasaba la bandeja entre los aficionados, tratando de recaudar algunas pesetillas para, como mínimo, pagarles el bocadillo y el refresco a los jugadores. Aquellos pioneros del fútbol sitgetà fueron verdaderos deportistas, que jamás cobraron una peseta por defender los colores de la entidad.

Algunos de ellos militaban en equipos de mayor categoría, que en ocasiones jugaban por la mañana con el C.F. Sitges y por la tarde, con sus equipos semi-profesionales.

 Esta nueva época del fútbol local, que podemos encuadrar hasta el año 1946, tuvo en sus directivos unos hombres que trabajaron en las Juntas para conseguir unas estructuras deportivas acordes con las circunstancias, entre otros el presiente Julio Cubillos, el prócer Gumersindo Viñola, Manuel Ferrer Hill, Mariano Franco o Magí Planas.

Todo era entusiasmo y ganas de jugar. Antiguos jugadores del C.D. Sitgetà se unieron a los jóvenes del nuevo C.F. Sitges, pero la época de los milagros ya había pasado. Pese al interés de todos, la profunda crisis económica hizo que de nuevo en 1933 casi desaparece este deporte en Sitges, todo y que precisamente en ese mismo año el C. F. Sitges participó por vez primera en el campeonato amateur de Cataluña.

Durante esos años, y a pesar de tantas dificultades, se fueron formando nuevos equipos, que de alguna manera animaron el ambiente futbolístico local. Entre ellos recordaremos a la Peña Oriente, el Club Maricel o la simpática Peña Coca-Cola, equipo este que festejaba espectacularmente sus contados triunfos.

Si el panorama futbolístico no era muy alentador, ¿ qué hemos de decir de la situación social y política del país en general ?. Todos recordamos lamentablemente aquel fatídico período de 1936 a 1939, muchos jóvenes sitgetanos perdieron la vida en aquella contienda, futbolistas en la flor de la vida no volvieron a patear un balón, ni a disfrutar de las charlas y discusiones de sus jugadas. Podríamos recordar a más de uno, pero en su homenaje citemos a Tomás Solé, llamado cariñosamente “Tomaset”, gran jugador, excelente persona y extraodinario billarista.

 Tras el obligado paréntesis de la “incivil” se abrió un lapsus, no sólo en el fútbol, sino en todo el devenir de la población. Eran tiempos para pocas distracciones, el dinero escaseaba y faltaban horas para poder trabajar y aportar alguna peseta a la precaria economía casera. Pero es en estos momentos difíciles cuando la afición y el espíritu de las personas se supera, consiguiendo los logros más inpensados.

El campo de la Ribera estaba hecho una calamidad, el batallón de prisioneros de guerra vascos se encargó de adecentarlo renaciendo la afición al deporte del balón. El 25 de junio se reinagura el estadio con un encuentro que enfrenta a los jugadores locales, contra una “selección” de los prisioneros vascos, el resultado final fue de empate a 3 goles, marcando por los locales, Batista (2) y Manuel Ferrer (1).

Y a pesar  que “la voluntad mueve montañas”, el hambre y las necesidades obligan a prescindir de juegos y caprichos. Aquello no funcionaba, recordemos que en 1939 sólo se jugaron cinco partidos, ocho en 1940 y en los años 1941-1942 los correspondientes a la Fiesta Mayor, dos partidos en 1943 y cinco en 1944, un pobre balance para una afición que tardaba en reponerse.



Fotografia:  Última plantilla del C.F. Sitges. Año 1943


Poco a poco las cosas se van arreglando. Llegamos al año 1945 y Don Manuel Montaner Soler y Don Francisco Porta Fololl, delegados de la Cruz Roja en Sitges, deciden formar un nuevo club. Se nombra Junta Directiva, proponiéndose al mítico exjugador del Sitgetà Joaquín Banqué el cargo de entrenador, se compra indumentaria nueva y se anima a los jugadores veteranos como Ramón Capdevila, Antonio Micó, Gregorio Valera, Francisco Alarcón o Manuel Ferrer a jugar con los jóvenes del lugar, entre los que destacaremos a Capdet, Esteve Ferrer, Jorge Carbonell, Pedro Curtiada, Josep Pla, Juan o Pablo Garcia, reforzados con algunos muchachos de Vallcarca como Pelegrí, Florencio o Adell, que junto al veteranísimo Alejandro Arnán de 33 años, disputan trece encuentros. Parece que la cosa puede marchar, pero al cabo de unos meses cunde el desánimo y el equipo de la Cruz Roja termina por desaparecer.

 De cualquier modo, este es un perídodo importantísimo para la historia del fútbol sitgetà, ya que mientras se producen estos hechos, dos veteranos jugadores del C.D. Sitgetà, Jaume Fontfria y Juan Mellado, están formando un equipo de juveniles. Chicos que luego despuntarán a gran altura, recordemos a los entrañables Archilla, Copeiro, Bailo, Lucas, Miret, Gallego, Perico, Lopet, etc.

Formándose la primera Junta Directiva, presidida por Manuel Montaner Soler, inscribiéndose el equipo con el nombre de C.D. Sitges en la Federación Catalana de Fútbol, dentro del Campeonato de Cataluña de Aficionados. El club contaba por aquel entonces con 250 socios.

A la sombra de este equipo, y a los pocos meses una nueva entidad toma cuerpo, se trata del Maricel Atlétic Club formado por jugadores como Rosell, Antonio Mora, Tomeu Carbonell, Morando, Chacón, Paretas o Niubó. Figurando los dos equipos en el Campeonato de Aficionados.

El primer encuentro de este Campeonato se jugó el 3 de febrero de 1946 en el campo de la Ribera. Se recaudaron 1.600 pesetas, todo un récord, en concepto de entradas y alquiler de sillas. Ganó el C.D. Sitges por 4 a 2. En el partido de vuelta el ganador fue el mismo equipo por 3 a 2.

Lo curioso del caso es que el C.D. Sitges jugaba con sólo cuatro jugadores de casa, los restantes eran de fuera de la localidad, mientras que el Maricel A.C. jugaban con cinco jugadores locales y seis de Villanueva.

El campeonato de Aficionados lo ganó el Prat con 16 puntos, quedando el Sitges en tercer lugar con 13 puntos, terminando el Maricel con 6 puntos.

 

LA FUERZA DE LA UNIÓN

                                                                       
 
Escritos acuerdo de fusión : marzo 1946

En el año 1946, dos hechos marcan la historia del fútbol en Sitges. Por un lado, la rivalidad de los equipos de la Villa refuerzan el interés y la pasión por este deporte, que en esta ocasión parece que definitivamente se ha asentado. Pero también es cierto que, como antes hemos relatado, los equipos los forman muchos jugadores procedentes de otras localidades, cerrando el paso a las jóvenes promesas del pueblo y creando algún que otro problema de tesorería a las arcas de ambos clubs. Ya que por lo menos a los jugadores forasteros se les tenía que pagar los desplazamientos, mínima e indispensable condición, totalmente justificada. Por todo ello y con muy buen criterio por parte de todos, directivos, jugadores y aficionados en general, se produjo en marzo de 1946 la fusión de los dos equipos. Tal y como queda reflejado en los documentos históricos arriba plasmados.

Se formó una Junta Directiva amplia y equilibrada, presidida por D. Manuel Montaner Soler, además de una junta Deportiva emcabezada por D. Juan Mellado Serra. Había nacido, para alegría de todos, la UNIÓN DEPORTIVA SITGES, garantizando el futuro del fútbol en la población de Sitges hasta nuestros días.

                                

Fotografía: “El resultado de la unión. Primer equipo de la U.D. Sitges. Año 1946
 

Para rodar el nuevo equipo se jugó algunos partidos en diversos torneos locales. En su primer partido, que se jugó en Sitges, se enfrentó contra el equipo de Roger de Flor de Barcelona, con victoria local por 5 a 2. También quedó campeón del torneo “Balón Nacional”, organizado por una firma comercial de fabricación de balones.

Pese a que una de las razones de la fusión fue que la mayoría de jugadores habían de ser sitgetanos, en la realidad esto no se producía, llegando en ocasiones a ser el recordado R. Capdevila el único representante local en el primer equipo.

Otro hecho memorable de aquel año de 1946, fue la inauguración, el 25 de agosto, del Estadio Municipal de Aiguadolç. Esta obra fue impulsada gracias al interés del que fuera alcalde de Sitges, D. Felipe Font Soler. Para festejar dicho acontecimiento, se organizó un torneo en el cual participaron los equipos de la ciudades de Vilafranca, Vilanova i Sitges. Este triangular en lo que actualmente se denomina “3 x 1”, con encuentros de 60 minutos de duración cada uno; disputándose “Trofeo Ayuntamiento”, que lo ganó el equipo de Vilanova.

El primer gol que se marcó en el estadio, lo consiguió, de penalty, Ramón Capdevila. La alineación de la U.d. Sitges fue: Lucena, Pelegrí, Estapé, Picoret, Goni, Alarcón (Senausia), Marlés, Martí, Alonso, Jiménez (Cercós) y Capdevila. Sin duda fue una tarde inolvidable, podría decirse que el todo Sitges se desplazó hasta el nuevo campo, calculándose en unas 4.500 personas las que llenaron sus instalaciones, dejando en taquilla alrededor de 16.000 pesetas. A las 5 de la tarde, el rector de la Parróquia, Mossén Ramón Guadayol, bendijo tanto el terreno de juego como la bandera del Club, en un acto en el que fue madrina la señorita Maria Dolores Garcia-Munté López. Después de los actos inaugurales, y tras la celebración el partido correspondiente a la final, la madrina obsequió en la Sociedad “El Retiro” a directivos y jugadores con una copa de champagne, cerrándose así los actos de un día glorioso, no sólo para el Club, sino para el deporte sitgetà en general.

                           
Fotografia: “Vista del llenazo en la inauguración del Estadio Municipal de Aiguadolç”.  


Con el equipo consolidado, la U.D. Sitges inicia en 1947 su nueva andadura futbolística tomando parte en la Copa Catalana, el Sitges derrota al potente equipo de La España Industrial, filial entonces del F.C. Barcelona, por 1-2 y 2-0.

En la década comprendida entre 1947 a 1957, y cercanos ya  los años sesenta, el fútbol de Sitges se mueve entre categorías de Aficionados, Segunda y Primera Regional, quedando siempre en esa zona intermedia hacia atrás, lo que hace de la U.D. Sitges un equipo ascensor, propiciado también por los cambios que se producen en las distintas categorías por la Federación Catalana. Son los años en los que destacan jugadores como  Archilla, Lucas, Miret, Franco, Cano, Wilson, Vidal o López, destacando como goleador Oliva. Siendo sus principales rivales los equipos de Ulldecona, Joventud de Molins de Rey, El Vendrell, Vilanova o el Reddis de Reus. Por esos años aparece la figura querida y recordada figura de D. Federico Montornés Pino, que en la temporada 1951-52 es elegido Presidente del Club. Sin duda un entrañable sitgetà que vivió el fútbol con pasión y cariño.


Fotografia:  Federico Montornés al frente del quipo. Año 1.955


En los albores de los años sesenta, concretamente el 1.959, la U.D. Sitges, quedando en 19º. Lugar con 34 puntos, desciende a la categoría de Aficionados,  siendo Presidente el señor Gregorio Hill.

En la temporada 1.961-62, bajo el mandato de D. Manuel Montané y tras una excelente campaña, se consigue el ascenso a Primera Regional. El equipo se mantiene en esta categoría aunque con más problemas de los deseados; problemas que se radicalizan en 1.964 con el descenso del equipo de nuevo a Segunda Regional. Así, jugando el equipo en categoría inferior, las excursiones para acompañar el equipo en sus desplazamientos se producen de forma masiva. Como anécdota, apuntan que siendo Presidente el señor D. Josep Raventós, éste tenía un acuerdo con la RENFE que le proporcionaba cada domingo un tren compuesto de máquina y dos vagones para el uso de los aficionados del Sitges de forma gratuita. Imaginemos el ambiente de bocadillos y gaseosa. Fue una de las mejores épocas para el socio, pese a la precaria clasificación deportiva.

A mediados de los sesenta, poco a poco, se produce un pulso clasificatorio entre el Sitges, El Vendrell y el Sallent. En partido clave, el 28 de junio de 1965, el Sitges se enfrentó al Rubí. Se gana por 5 a 2, marcando por el Sitges Saludas, Capdet, Wilson, Porta y Rafa. La U.D. Sitges retorna con todos los honores a la Primera Regional, redondeándose este brillante año con la conquista de la Copa Catalana al vencer al Blanes por 4 a 1.

En el transcurso de este período de consolidación, nuestro fútbol se enfrenta a importantes cambios de la Federación Catalana, que bajo las directrices de la Española restructura las diferentes categorías, con la finalidad de dar más consistencia y calidad a las mismas, dando entrada a gran cantidad de clubs de reciente federación. Por este motivo, en la temporada 1967-68, al haber quedado clasificada la U.D. Sitges entre los diez primeros equipos, pasa  automáticamente a la recién creada categoría Preferente.

En la temporada 1971-72, siendo Presidente D. Francisco Moreno Giménez y militando el equipo en Primera Regional, la U.D. Sitges celebra sus Bodas de Plata. Para tal efemérides se organiza un torneo en el que participan los equipos de las ciudades de Vilafranca y Calella, una Selección Catalana y los juveniles de Catalonia, celebrándose con una cena de homenaje al primer Presidente de la entidad y motor de la unificación del fútbol sitgetà, D. Manuel Montané Soler, clausurándose de esta manera los actos de celebración.


  Fotografia:  equipo  año  1971 – 25º. Aniversario

La historia de la U.D. Sitges parece que venga marcada de década en década, sí 1968 marca su punto álgido al jugarse en la Preferente, diez años de transición nos conducen a la temporada 1978-79 en la que se desciende de nuevo a la segunda Regional.

Durante estos diez años varios presidentes encabezaron las diferentes juntas, recordemos a los señores Ramón Almirall, Ramiro Contreras, Fancisco Moreno, Ángel Gallardo  y de forma accidental a Joaquin Pérez que presidió una Comisión Gestora al dimitir D. Francisco Moreno y su junta directiva.

Son años complicados con gran dificultad para mantener las categorías. Al inicio de la década de los ochenta y militando en Segunda Regional, se inicia una época de cambios a nivel directivo, siendo nombrado Presidente a D. José Ruiz Gázquez, que ocupará este cargo hasta enero del 1988, siendo relevado por D. Narciso Pardo Pernas. En ese período se vuelve a fomentar la política de cantera, con proyección de jóvenes valores que forman parte del primer equipo, rentabilizándose al mismo tiempo la maltrecha economía de la entidad, sensibilizando así al aficionado y procurando una mayor y mejor defensa de los colores del club.

Podemos contemplar dos aspectos que marcan el buen momento que culmina en la temporada 1991-92 con el regreso a la Primera Regional. Por un lado está la creación  en 1964 de la Escuela de Fútbol de la Blanca Subur, y por otro lado, la unificación de criterios de todos los equipos de la localidad para un éxito común. Como es el caso del C.F. Suburense que desde hace dos temporadas se convirtió de facto  en filial de la U.D. Sitges, sin perder su identidad como club, pero fogueando a jugadores que iniciándose en la Blanca Subur su meta es la U.D. Sitges.

Con este casi perfecto engranaje se ha conseguido que el primer equipo esté nutrido totalmente por jugadores locales, al tiempo que pueden llegar a exportarse otros a equipos de categorías superiores.

Pero no siempre el balón rueda en la dirección deseada y la situación vuelve a torcerse con el descenso inmediato de categoría. En la temporada 1995-96 el equipo está de nuevo en primera regional.  És en este 1996, año en que se celebra el cinquentenario del club, bajo la presidencia de D. Francisco Moreno, con la celebración de diferentes actos conmemorativos, participando en la organización diversos exdirectivos y exjugadores que desean sumarse al evento.


 


Fotografia:  equipo año 1996.   50º. Aniversario

Entonces parece que todo va a dar un vuelco radical: Asume la presidencia D. Isidro Cunill Sanz con un ambiciosos y macro-proyecto de llevar a la U.E.Sitges a las cotas más altas. Contando además el club con un equipo juvenil, un sub-21 i uno femenino.

En la temporada 1997-1998 se ficha un entrenador de gran prestigio dentro futbol catalán, Jaume Creixell, que asume la responsabilidad técnica con la misión de llevar al equipo a la tercera división en cuatro temporadas. Se forma una plantilla de campanillas, con algunos jugadores procedentes de categorías superiores y se arrasa en el campeonato con un récord que supera los 100 goles marcados, dejando el segundo clasificado a 18 puntos y logrando el soñado ascenso a Preferente varias jornadas antes de finalizar el campeonato. Aquella temporada fué “de cine”, contemplando Aiguadolç un verdadero espectáculo futbolístico que atraía a toda una afición encandilada que llenava el campo domingo tras domingo. Aquel equipo titular està en la mente de todos: Sadurní, Robert, Gonzàlvez, Enrique, Coke, Marian, Canals, Martín, Francisco, Baena y Endrino. Una campaña de la que se hacían eco contínuamente los medios de comunicación deportivos del país “a toda página”.

Fotografia: plantilla temporada 1997-98

A la temporada siguiente se reforzó el equipo con jugadores de gran relieve: Bernardo, Naranjo, Andrés, Fuentes. Pero los resultados iniciales se torcieron y también la estabilidad económica que no era tan solvente como parecía. Surge el nerviosismo, el descontento y el ambiente se enrarece, a finales de 1998 dimite el técnico, algunos jugadores deciden marcharse y sobreviene un caos fianciero y deportivo que conlleva la dimisión de Isidro Cunill, aquejado de una enfermadad, como presidente, dejando un importante endeudamiento y al club en situación de quiebra total abocado al borde de la desaparición. La junta directiva cierra filas y con un gran esfuerzo sobrehumano consigue salvar la categoría de forma brillante, pero no puede soportar el peso de un alto presupuesto sin recursos financieros para la temporada siguiente y asume descender a la Primera Regional en la temporada 1999-2000 con el objeto de replantearse un nuevo proyecto modesto, con una política de restricción total y con jugadores de “casa”, adecuado a las posibilidades reales de la entidad. Una decisión que es entendida y respaldada   por la masa social, la opinión pública y la prensa local.

En julio del 2000 la Asamblea General de socios confirma la nueva junta, bajo la presidencia de D. Juan Cruz Salanueva con la confianza de llevar adelante un restructurado y sensato proyecto para la temporada 2000-2001, en la que que se consigue  un dignísimo 5º lugar, con Vicenç Riambau, un técnico sitgetà de reconocido prestigio y que ya fue el artífice del ascenso del club en la temporada 1991-92.

Asimismo con una infatigable labor poco a poco la Junta Directiva consigue estabilizar la economía de la entidad, iniciando una nueva etapa con el firme objetivo de contar, sin ir más allá,  con los recursos generados por la propia actividad natural del club. Creando un proyecto deportivo para el futuro acorde con este presupuesto.

Vicenç Riambau renueva para la temporada 2001-2202 y con él la mayor parte de la plantilla que, con algunos retoques adecuados, aspira con humildad y un trabajo serio y firme a mejorar la campaña anterior.

La actual Junta Directiva es consciente de la posibilidades reales de la entidad y en función de ellas se actuará, tomando como enseñanza situaciones de antaño para evitar, con esa experiencia, etapas de frustación. Se intenta, paso a paso y dentro de unos parámetros económicos coerentes y objetivos,  mejorar la posición deportiva para el futuro, tal como el club y la población merece por su historia y su prestigio.



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